La montaña leonesa, del balneario al esquí

Lorenzo López Trigal

Resumen


El turismo de estancia en balnearios acaso sea el más antiguo en la región montañesa. Procede ya de la primera mitad del siglo XIX, aunque con anterioridad abarcaba también a una población más minoritaria y de clase privilegiada, remontando la documentación de algún balneario hasta el siglo XII. Pero es ya a mediados det siglo pasado cuando se aprecia un incremento notable de la afluencia de usuarios de los centros balnearios enclavados en la Montaña leonesa. La toponimia de ciertos lugares deja constancia de su localización bien antigua: "Caldas", a diferencia de "Baños" o de "Alhama" en otras regiones españolas; e incluso "balneare" en aguas calientes termales tiene otras derivaciones como la de "B oñar". El predominio de estaciones de manantiales de características minero medicinales se da prioritariamente en la Montaña (Nocedo (I), Boñar (2), San Adrián (3), Valdecastillo, Morgovejo, Crémenes, Cabornera, Cofiñal, Sabero, Villanueva de la Tercia, Burén), si bien en el resto de la provincia de León también existieron durante algún tiempo en Villafranca, Castroquilame y Ponferrada, en el Bierzo, y Valencia de Don Juan, Sopeña de Carneros en las cercanías de Astorga, donde originó en ese pueblo un barrio denominado "La Fortificante", Herreros de Jamuz, La Bañeza y Valdemanzanas, en la Meseta leonesa.

Texto completo:

PDF


DOI: http://dx.doi.org/10.18002/eh.v0i1.6352

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.


Copyright (c) 2020 Lorenzo López Trigal

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Estudios Humanísticos

Contacto y soporte técnico: journals@unileon.es
 

I.S.S.N. 0210-6167 (Ed. impresa)

Editada por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de León